Modalidad de educación a
distancia: Aprendizaje ubicuo (U-Learning)
La educación tiene que abordar el aprendizaje
ubicuo: la posibilidad de acceder a la información en cualquier lugar o
cualquier momento, la interacción con pares y expertos eruditos y oportunidades estructuradas de aprendizaje
desde una variedad de fuentes. La brecha entre el aprendizaje formal e
informal, educación presencial y a distancia desaparece. A menudo este
aprendizaje es “ajustado al tiempo”, anclado a las necesidades de una cuestión,
un problema o una situación inmediata. Con él, el control de cuándo, dónde,
cómo y por qué uno está aprendiendo, estará en mayor medida en manos de los
alumnos y las necesidades y propósitos
que tenga en el momento.
La presencia de soluciones tecnológicas
aplicadas a múltiples situaciones, en la actualidad, es algo habitual y
aceptado como el resultado de una progresión lógica de la tecnología en la
mayoría de los campos de la actividad humana. No solamente es algo aceptado a nivel
social, sino que resulta deseable esta tendencia a encontrar en las soluciones
tecnológicas alternativas válidas y eficaces.
Del aprendizaje electrónico al aprendizaje
ubicuo.
El término E-Learning se acuñó hace una
década para denominar a las actividades formativas realizadas a través de, o
con ayuda de Internet. El E-Learning o aprendizaje electrónico ha supuesto a
menudo, la simulación de muchos elementos del entorno clásico de aprendizaje,
eminentemente transmisivo, pero la educación se enfrenta a los nuevos retos que
supone el avance hacia nuevas formas de aprendizaje más sociales.
Para hacer un análisis del paso del
aprendizaje electrónico al aprendizaje ubicuo es importante considerar los
estados evolutivos de la Web según la evolución del software y según la
evolución el hardware. Según el software, nos encontramos con la Web. 1.0, Web
2.0 y Web semántica también llamada 3.0 o Web inteligente que correlaciona con
diferentes modalidades formativas E-learning 1.0, E-learning 2.0 y E-learning
3.0. Paralelo al cambio evolutivo de la Web según el software, nos encontramos
con los avances en hardware que han dado lugar a la Web fija, Web portable y
Web permanente u omnipresente. Estos cambios han acuñado nuevas concepciones
del aprendizaje de manera que teniendo en cuenta el soporte tecnológico nos
encontramos con el aprendizaje móvil (M-learning) o el aprendizaje a través de
TDT (T-learning).
En cuanto al tipo de aprendizaje que se
promueve, la diferencia más significativa entre los estados de la Web es la
siguiente: la Web 1.0 es individualizado, la Web 2.0 introduce el aprendizaje
cooperativo y colaborativo; la Web 3.0 se sitúa en un aprendizaje puramente
colaborativo. En el marco del aprendizaje ubicuo, entendemos que el concepto de
U-learning, no sólo implica la posibilidad de aprendizaje en cualquier momento
y lugar sino que además integra al concepto de E-learning y M-learning e
incluye a la formación a través de la televisión interactiva, mp3 o la Web 2.0
En el E-learning, después de una etapa inicial
basada en conductismo, se evoluciona hacia el
constructivismo y en los últimos tiempos hacia el conectivismo. Desde el
enfoque constructivista se considera importante relacionar ideas y esquemas de
conocimiento que ya se posee con los nuevos aprendizajes, y la idea de
aprendizaje a través de una complejidad creciente. La importancia de la
interacción social con otras personas y el contexto, desde la cual se derivan
teorías como el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje situado. Para estas
teorías es de gran importancia crear espacios comunes de trabajo, donde se
produzca el intercambio de ideas y la interacción. A su vez se resalta también
la relación activa entre el alumnado y su entorno, se facilita el aprendizaje
si lo contextualizamos en un entorno lo más real posible al que posteriormente
se aplicará lo aprendido.
El conectivismo es una teoría que se crea en
el contexto digital. Siemens, (2006) ha intentado explicar con ella como la
tecnología influye de forma poderosa en todos los ámbitos de la persona, en la
forma de vivir, de comunicarse y de aprender por ejemplo. El punto de partida
es la persona que interacciona con la información, esta información está
mediada por la tecnología, donde fluye constantemente. Se convierten en
competencias esenciales para la persona, la capacidad de análisis, de síntesis
y por supuesto la capacidad de discernir entre la información que es importante
y la que es trivial. Es importante comprobar los efectos provocados por esta
constante actualización, ya que esta nueva información altera las decisiones
tomadas en base a información pasada. El conectivismo ha encontrado críticas en
diferentes frentes (Verhagen, 2006). Se ha argumentado que el conectivismo no
es una teoría de aprendizaje, sino una "perspectiva pedagógica" ya
que no explica como aprende la persona.
El U-Learning como propuesta
innovadora de aprendizaje y evaluación ubicuas
El U-Learning tiene como objetivo crear un
ambiente de aprendizaje donde el estudiante esté totalmente inmerso en el
denominado Ubiquitous learning enviroment. Es decir, un clima donde vayan,
estén donde estén, las personas no solo van a poder tener acceso al
conocimiento sino también lo van a poder compartir y divulgar.
El aprendizaje está pasando de ser un proceso
receptivo de adquisición de conocimiento, producto de la enseñanza, a ser una
experiencia de construcción de conocimiento, un proceso muy activo que
contempla otros tipos de aprendizaje en los que no interviene la enseñanza
(Sánchez-Villalón et al., 2006), se está produciendo un cambio global en los
fundamentos pedagógicos que requiere nuevas teorías y entornos de aprendizaje.
Al mismo tiempo, la educación ha venido registrando la aparición de nuevos
enfoques de evaluación, que tratan de plantear alternativas a las concepciones
y prácticas evaluadoras tradicionales (Kerr, 2007). Se pone el énfasis en la
integración de la evaluación en el proceso de aprendizaje y en su papel para
favorecer el desarrollo del mismo con un sentido formativo (García-Martínez,
2006; Gil y Padilla, 2009), y se subraya la necesidad de adaptar la evaluación
a la demanda de capacitar a los sujetos para un aprendizaje a lo largo de la
vida (Moerkerke, 1996; Boud y Falchikov, 2005, 2006, 2007).
¿Cómo se ve la enseñanza en
un entorno de aprendizaje ubicuo?
No
creemos que el profesor se vuelva superfluo; en cierta manera un maestro se
vuelve aún más importante para los procesos de aprendizaje. Sin embargo,
creemos que el papel de las actividades y los objetivos de la enseñanza tienen
que cambiar y con ello, la formación del profesorado deberá cambiar. Esto es
tanto un desafío como una oportunidad: un desafío para repensar algunas cosas,
para renunciar a ciertos privilegios y autoridades tradicionales que van con
nuestras ideas sobre la “enseñanza” (y que pueden ser parte de lo que nos
atrajo a la docencia en la primer lugar), un reto para cambiar nuestras
relaciones con los estudiantes como aprendices activos, así como con sus padres
y otros. Pero al mismo tiempo, el entorno de aprendizaje ubicuo crea una serie
de nuevas oportunidades para nosotros los maestros.
Por otra parte, las universidades a menudo se
refieren a la “formación continua.” La era del aprendizaje ubicuo es una de
“educación continua”, potencialmente, para alumnos de todas las edades, desde
niños hasta ancianos. Más que en secuencias de estructuras de aprendizaje,
dentro de unidades espaciales y temporales que sirvan a necesidades
institucionales (tanto o más de lo que sirven a las necesidades, los intereses,
o los patrones de aprendizaje de los estudiantes), la sustancia del aprendizaje
— y la predisposición a aprender — puede situarse en mayor medida en el flujo
de la actividad humana. En este punto la predisposición es un elemento crucial.
La educación institucional lucha constantemente con la economía motivacional
que impulsa el aprendizaje, donde las calificaciones, el rendimiento en las
pruebas y la aprobación del profesor juegan un papel central. Por otra parte,
también sabemos que estos son factores motivacionales muy pobres para muchos
estudiantes.
En su lugar, podríamos pensar en maneras de
transformar el lema “la sociedad del conocimiento” en una realidad concreta,
donde los ciudadanos y los trabajadores, los adultos y los más jóvenes, sean
criados en una cultura en la que todo tipo de actividades y experiencias, desde
el trabajo al entretenimiento pasando por la vida familiar y más allá, sean
vistos como oportunidades para descubrir y explorar el conocimiento adicional
como complemento a dichas actividades y experiencias. El hecho de complacerse
en este aprendizaje complementario puede tener su origen en las
predisposiciones humanas innatas para la curiosidad y el dominio creciente de
habilidades. Pero estos placeres se basan
en aquellos de las propias actividades y experiencias originales, no en
algo ajeno a ellas; este tipo de aprendizaje es una mejora sobre las cosas que
ya son importantes para las personas.
Nuestro punto aquí es que la realidad
emergente del aprendizaje ubicuo crea una oportunidad para que nosotros los
educadores abramos un diálogo largamente esperado sobre la responsabilidad
compartida de crear y sostener una sociedad de aprendizaje (no sólo como un
deber de las instituciones formales) y de fomentar una predisposición para
aprender simplemente como parte de lo que somos como seres humanos. En lugar de
luchar para motivar el trabajo y el estudio entre estudiantes que, en muchos
casos, reciben mensajes contradictorios de distintas influencias sociales, una
sociedad que entiende el poder y la importancia del aprendizaje ubicuo valorará
diversas fuentes de aprendizaje. Esto generaría un gran recurso y un apoyo a
los esfuerzos de los educadores, pero también significa, como se ha mencionado
anteriormente, la pérdida de un cierto control y poder de dirección sobre el aprendizaje,
en la medida que múltiples influencias y múltiples propósitos motivarán las
actividades de aprendizaje.
Los educadores progresistas y otros de
tendencia constructivista social siempre han alabado el aprendizaje situado y
contextual como uno más rico, más complejo y cuyas posibilidades de ser
retenido y utilizado en el futuro son mayores. El aprendizaje ubicuo crea un
recurso para apoyar el aprendizaje situado, a medida que la gente busca el
conocimiento y las habilidades necesarias para hacer frente a situaciones
reales e inmediatas a las que se enfrentan.
Quizás lo más importante: nosotros, los
educadores, también somos aprendices dentro de un entorno de aprendizaje
ubicuo. Todos los recursos descritos aquí están disponibles: el aprendizaje en cualquier lugar y en cualquier
momento, el acceso móvil, las redes sociales de apoyo y asesoramiento, el
aprendizaje multicontextual, la realidad aumentada, etc. Estamos en medio de un
flujo de oportunidades y experiencias de aprendizaje y su crecimiento y desarrollo
puede ser continuo desde esta posición. Por sobre todo, los profesores podemos
ser considerados como miembros de nuestras propias comunidades de aprendizaje
distribuidos, no sólo de las formas en que las redes profesionales han
trabajado siempre, sino que como una característica inmediata de la vida
cotidiana en sí, potencialmente disponible para el asesoramiento o el apoyo en
cualquier momento de la vida laboral.
¿Cuáles son las nuevas
habilidades que los educadores debemos dominar para convertirnos en
facilitadores y coordinadores de múltiples fuentes y sitios de aprendizaje para
nuestros estudiantes?
Indiquemos, primeramente, cuáles no serían:
no se trata sencillamente de las habilidades de enseñar y explicar el material
a los alumnos; no es sólo el dominio del conocimiento sobre los contenidos
que poseemos para “entregar” a los
estudiantes; no son sólo las habilidades de gestión del aula y la disciplina;
tampoco se trata sólo de aprender a “usar” la tecnología como un recurso
pedagógico. Por supuesto que estas capacidades siguen siendo importantes, pero
la formación profesional que se limita a ellas no nos preparará para un mundo de aprendizaje ubicuo.
Las nuevas habilidades y capacidades de
enseñanza requieren una comprensión más amplia de las redes sociales de base
tecnológica y de la variedad de recursos de aprendizaje disponibles en línea,
estos requieren una comprensión sociológica y cultural de los diversos
ambientes de aprendizaje y sus características; requieren nuevas teorías del
aprendizaje que integren el aprendizaje formal, informal y el aprendizaje
experiencial y situado; requieren habilidades en el diseño de estrategias de
aprendizaje que aprovechen e interrelacionen el aprendizaje que tiene lugar en
contextos diversos; además, requieren la capacidad de trabajar con un gama de
socios en dichos contextos. El profesor en un mundo de aprendizaje ubicuo no es sólo un pedagogo,
sino un planificador, un diseñador y un director. Esto, a su vez, sugiere una
cierta ruptura en las categorías de maestro y administrador, pedagogo y
planificador, profesional y diseñador y lo que los docentes necesitan saber y
ser capaces de hacer.
Podemos concluir que el E-Learning tiene como
objetivo llevar la formación fuera de las aulas, permitiendo al alumno aprender
también fuera de las mismas. Pero lo cierto es que cambió las tradicionales
ataduras ‘físicas’ por otras como la necesidad de disponer de un ordenador,
conexión a la Red, ancho de banda y velocidad suficiente para que el proceso
sea ágil, y finalmente, que todo ello funcionase correctamente. En ese proceso
de “expansión”, un paso muy relevante fue la aparición del mobil learning
(M-Learning), concebido como un acceso a programas formativos desde
dispositivos móviles. El M-Learning ha supuesto un salto importante en el
avance hacia la ubicuidad de la formación, aunque también se ha visto limitado
por las características de los terminales que cuentan con pantallas pequeñas,
tienen escasez de memoria o un teclado restringido.
Gracias al desarrollo de terminales con mayor
capacidad tecnológica, al aumento de la velocidad de conexión y al incremento
de la cobertura 3G y 4G así como a la multiplicación del número de smartphones
y tablets y el abaratamiento de los mismos, el M-Learning ha ido ganando en importancia
y en usabilidad disparando su utilización acuñando el término que denominamos
U-Learning. El paradigma ya ha cambiado: U-Learning es el conjunto de
actividades formativas apoyadas en la tecnología mobile, que permite acceder al
aprendizaje desde cualquier lugar y en cualquier momento, no limitando la
formación a la recibida a través del ordenador. El término es muy amplio y
admite incorporar cualquier medio tecnológico que nos permita recibir y
asimilar información para convertirla en aprendizaje. Se deben incluir medios
de la vida cotidiana, como la televisión, pc´s tradicionales, portátiles,
móviles o tablets.
Ahora, el reto de las Áreas de Formación de
las Universidades y las Instituciones
Educativas es aprovechar todo este potencial para encajar e incorporar estas
nuevas piezas tecnológicas en sus metodologías pedagógicas de formación, de
manera que contribuyan a vigorizar y potenciar un aprendizaje más eficiente,
más colaborativo, más personalizado y más continuo.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
Boud, D. y Falchikov, N. (2006). Aligning
assessment with long-term learning. Assessment and valuation in Higher
Education, 31 (4), 399-413.
García-Martínez, F.A. (2006). Una
visión actual de las comunidades de «e-learning».Comunicar 27.
Gil,
J. y Padilla, M.T. (2009). La participación del alumnado universitario en la
evaluación del aprendizaje. Revista Educación XXI. 12. (pp. 43-65). Recuperado
el 20 de enero de 2009, de http://www.uned.es/educacionXX1/ultimonumero.htm
Kerr,
B. (2007). El Reto de asumir el conectivismo. Congreso en Red sobre
Conectivismo. 2-9 February. Recuperado el 5 de febrero de 2009, de http:
//umanitoba.ca/ learning_ technologies/connectivisim/
Moerkerke, G. (1996). Assessment
for Flexible Learning. Utrecht: Lemma.
Sánchez-Villalón,
P.P., Ortega, M. y otros (2006). E-Learning: Construyendo nuevos entornos para
el aprendizaje. CLIP2006,
Literatures, Languages and Cultural Heritage in a digital world. London:
King’s College. Recuperado el 20 de enero de 2009, de http://www.cch.kcl.ac.uk/
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Siemens, Georg (2006).
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Recuperado el 20 de enero de 2009,
dehttp://www.elearnspace.org/Articles/Connectivism_response.doc
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(2006). Connectivism: a new learning theory? Elearnspace.
Recuperado el 20 de enero de 2009, de http://elearning.surf.nl/elearning/english/3793

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